Una auténtica joya en el corazón del casco antiguo. Esta encantadora casa de pueblo, distribuida en tres plantas, ha sido decorada con mimo, respetando la esencia, la arquitectura y el estilo tradicional de la zona para ofrecer una estancia llena de personalidad, calidez y encanto. Cada rincón invita a desconectar y disfrutar de un ambiente acogedor, donde los detalles y la decoración reflejan el alma del pueblo. Desde la casa podrás contemplar unas preciosas vistas al mar y al pintoresco casco histórico, creando el escenario perfecto para relajarte mientras disfrutas de un café por la mañana o de una copa al atardecer. Su ubicación privilegiada te permitirá recorrer a pie sus calles llenas de historia, descubrir rincones con encanto, disfrutar de la gastronomía local y vivir la auténtica esencia mediterránea. Un alojamiento pensado para quienes buscan mucho más que un lugar donde dormir: una experiencia única, tranquila y llena de encanto, en la que sentirte como en casa y llevarte un recuerdo inolvidable de tu estancia. Normas de la casa: - No se permite fumar en el interior. - No se permiten fiestas ni celebraciones de ningún tipo. - No se admiten mascotas. - Cuna disponible únicamente bajo petición previa al propietario. - Para alojar a más personas de las indicadas, es imprescindible solicitarlo previamente al propietario.